Como vimos en el artículo anterior el símil o analogía tiene muchas aplicaciones tomando la realidad convencional como eje. Para seguir este eje haremos un análisis de cuatro ideales de desarrollo en la enseñanza del Buddha: (1) el bhikkhu, (2) el sabío, (3) el arahant, (4) el brahmán. Esto no es un comparativo, en realidad todos son lo mismo; la diferencia es tan solo las cualidades que van alcanzando en el desarrollo hacia la santidad. En el Dhammapada hay un capítulo para cada uno de ellos pero también existe el capítulo del justo, que es incluyente en estos ideales de desarrollo. Tomemos el verso 369 del Dhammapada y los versos 776 y 777 del Kāma Sutta del Aṭṭhakhavaga del Sutta Nipāta.

El Bhikkhu

Desagua bhikkhu esta nave. Desaguada navegará rápido. Habiendo eliminado la pasión y el odio después irás al nibbana. Dhammapada verso 369

De aquí el sufrimiento lo persigue como el agua (se mete) en la nave averiada. Sutta Nipāta §776

Por lo tanto la criatura siempre atenta, debería evitar los placeres sensoriales. Habiendolos abandonado debería cruzar la correntada como uno que habiendo desaguado la nave va al otro lado. Sutta Nipāta §777

Para darle contexto al análisis estudiemos la voz "bhikkhu". De acuerdo a la lengua pali, esta voz tiene dos significados; el primero es "uno que anda en busca de comida" derivado de la raíz "bhikkha" que significa pedir, ó mendigar. El segundo significado es uno que ve peligro en el ciclo de renacimientos (saṃsāra); en este significado se incluyen todos los laicos que ven ese peligro; por lo tanto cada vez que se mencione bhikkhu, éste término incluye a los laicos. Si observamos el párrafo 776, éste está describiendo a un laico que no ve el peligro del sufrimiento y utiliza el símil de la nave averiada en donde el agua se mete, que se refiere a todos los contaminantes mentales. En párrafo 777 usa el mismo símil pero a hora como nave desaguada, es decir, aquel que ha sellado la nave, evitando los contaminantes a través de la atención plena. Hay que resaltar aquí otro método de aprendizaje del Buddha, el "exhorto", el verso comienza con un exhorto cuando dice: por lo tanto la criatura siempre atenta debería evitar los placeres. Aquí el término "criatura" se refiere al hombre, la persona, por eso éste es un ejemplo del exhorto. También el verso 369 del Dhammapada es un exhorto de lo que debe hacer un bhikkhu; aquí ya no le dice el cómo, solamente le dice: elimina la pasión y el odio, purifícate, para llegar al Nibbāna.

En el verso 371 del Dhammapadda el Buddha vuelve a combinar el exhorto y el símil cuando dice:


Medita bhikkhu, no seas negligente, no deleites tu mente en el canal de la sensualidad, que el negligente no trague una bola  de metal y quemándose solloce: ésto es sufrimiento.


El Buddha enlaza el exhorto cuando le dice: medita bhikkhu, no seas negligente, y el símil, una bola de metal (realidad convencional), como puente para la realidad última: ésto es sufrimiento. Esta forma de enseñar del Tathāgatha, es extraordinaria, todo en un verso.

El Sabio

El Buddha exalta el ideal de muni, paṇḍita, medhavī, sumedha, dhīra y dhona; todos stos son sinónimos para el sabio, el perspicaz, el sagaz. Aquí nos muestra la riqueza de la lengua pali. El sabio renuncia al deseo sensorial; veamos algunas de sus características a través del símil, en el verso 81 del Dhammapada dice:


Así como una roca sólida, no se mueve por el viento los sabios no se conmueven ante la crítica y el elogio.


Aquí usa dos símiles, roca y viento (realidad convencional), para describir no se conmueven. El comentario dice que en realidad no se conmueve ante las ocho condiciones del mundo, porque ha trascendido el deseo sensorial. En el párrafo 774 del Kāma Sutta (discurso de los placeres sensoriales) del Aṭṭhakhavaga del Sutta Nipāta, dice:


Ese que evita los placeres sensoriales como la cabeza de una serpiente con el pie, ese atento trasciende la adherente avidez en el mundo.


Aquí vemos el manejo de la realidd convencional por el Buddha, cabeza de una serpiente, y luego pasa al exhorto, cuando dice "atento" (sati), y viene el símil como puente, adherente avidez (realidad última). Lo anterior es para describir el sabio. Esta descripción se enriquece en el verso 25 del Dhammapada:


Con energía, vigilancia, disciplina y autocontrol que el sabio haga una isla [realidad convencional], que la correntada [del deseo sensorial] no sumerja.


O el 208 que dice:


Por lo tanto asóciese con este buen hombre, sagaz, noble, que realiza los deberes, que tiene el habito de soportar, instruído, inteligente, sabio como la luna se asocia con la senda de las estrellas.


Empieza con un exhorto "asóciese" y luego describe al sabio. Podemos ver el resultado de trascender el deseo sensorial cuando utiliza el símil de la luna asociada con las estrellas. Nuevamente vemos el perfecto manejo de la realidad convencional, y el manejo del símil precioso, que suelta la imaginación para tratar de entender el ideal del muni, el sabio.


Y unido al verso 175:


Los cisnes van en la vía del sol, aquellos con poderes van por el espacio. Habiendo comprendido a Māra con sus cohortes, los sabios salen del mundo.


Ahora utiliza un ave que vuela; el sabio ya vuela en la dirección correcta, habla de poderes; el sabio los tiene desarrollados, vence a Māra (los contaminantes mentales) y ha alcanzado el Nibbāna cuando dice salen del mundo. Estos dos últimos versos ya describen al Arahant que es indistinto del sabio.