Nuestra filosofía
El monasterio enseña lo que enseñó el Buddha, y esa enseñanza se reúne en tres adiestramientos: la ética (sīla), la concentración (samādhi) y la sabiduría (paññā). No son tres caminos distintos ni tres etapas que se dejan atrás: cada uno sostiene al siguiente y los tres se cultivan juntos.
El fundamento
La ética es el fundamento. Consiste en abstenerse de dañar: no quitar la vida, no tomar lo que no se ha dado, no faltar a la verdad, no obrar con deshonestidad en las relaciones, no embotar la mente con sustancias. De ahí nacen la paz social y la paz individual, y sin ella la mente no se aquieta lo suficiente para concentrarse.
La mente recogida
La concentración es la unificación de la mente: permanecer en un solo objeto sin dispersarse ni hundirse. Se cultiva en la práctica de la meditación y da a la mente la estabilidad que la comprensión necesita. Una mente agitada no ve; una mente recogida sí.
Ver las cosas como son
La sabiduría es comprender la realidad tal como es: que todo lo condicionado es impermanente, insatisfactorio y carente de un yo permanente. No es erudición ni opinión, sino una comprensión que se verifica en la propia experiencia y que cambia la manera de vivir.
Los retiros, los cursos-taller y las visitas al monasterio están dirigidos al desarrollo de este triple entrenamiento.